Taller de escritura

Este espacio es para todas aquellas personas que, al margen de si han leído la Trilogía del Otro Lado o no, sienten la necesidad de empezar a escribir sus propias novelas. Aunque actualmente existen muchos cursos de escritura creativa, la mayoría se centran en la enseñanza de las claves de relatos cortos. Este taller está diseñado para conocer las claves dramáticas de una novela. Cada semana iré implementando los contenidos de modo que vayáis adquiriendo las herramientas necesarias para enfrentaros a vuestra primera novela. 

Para todas las dudas que os puedan surgir, podréis contactar conmigo a través de esta web o en la dirección de email: trilogiadelotrolado@gmail.com.

Un afectuoso saludo,

Beatriz Baró

 

ÍNDICE DEL TALLER:

1- Antes de empezar a escribir

2- ¿Narrador intradiegético o extradiegético? ¡Tú eliges!

3-Trabajar la improvisación

4-Cómo esquematizar tu novela: la historia en 3 actos.

5-Desarrollando el primer acto. Parte 1

6-Desarrollando el primer acto. Parte 2

ANTES DE EMPEZAR A ESCRIBIR

Desde mi propia experiencia,me atrevo a decir que existen  - o al menos se deben propiciar - cinco etapas diferentes a la hora de escribir una novela.

La primera etapa suele ser la más larga. Es la etapa de GESTACIÓN, en la cual todavía estamos imaginando de forma vaga e imprecisa la trama de esa idea que tenemos en mente y qué personajes van a vivir sus aventuras. No se trata de una etapa en la que nos tomemos como prioridad el sacar nuestra novela adelante. Es más bien, una inclinación que se mantiene en un segundo o tercer plano a lo largo de nuestro día a día. Esta etapa puede durar meses e incluso años. Pero tarde o temprano llega ese momento en el que empezamos a visualizar de un modo más claro e insistente la necesidad de sentarnos a escribir y, sin embargo, la historia está todavía demasiado inmadura en nuestras cabezas. Comienza en ese momento la etapa del PROCESO CREATIVO.

Durante esta etapa tampoco llegamos a escribir, quizás solo algún borrador aislado de alguna parte de la historia que ya tenemos clara, pero nuestra imaginación está en plena ebullición y nos demanda explotar nuestro lado creativo las 24 horas del día. Estamos por fin sumergidos en la historia y ya falta poco para que sintamos que el momento de escribir ha llegado al fin.

La tercera etapa es el PROCESO DE ESCRITURA. Comenzamos por fin con nuestra novela, pensamos día y noche en ella, somos como enamorados que no tienen otra cosa en mente que la próxima cita con los personajes que ahora viven en nuestro ordenador. 

Cuando por fin terminemos la escritura de la novela necesitaremos darnos un buen respiro. No hemos llegado al final del trayecto todavía, pero será urgente y necesario tomar distancias con la historia y los personajes para poder analizar posteriormente con la cabeza más fría qué cosas funcionan y cuales debemos cambiar o eliminar. Este periodo es el de DISTANCIAMIENTO y lo considero indispensable para una buena corrección. 

Y por fin, como ya he dicho antes, llegaremos a la etapa de la CORRECCIÓN. Hemos descansado mentalmente y ahora podemos obervar todas las piezas del puzzle en un conjunto general y a cierta distancia (emocional y racional) para poder decidir qué es necesario pulir o mejorar. 

Por supuesto, estoy hablando de mi propia experiencia personal y cada persona es un mundo. En última instancia escuchad a vuestra intuición para saber qué necesitáis a cada momento.

Y ahora sí, vamos con el comieno de este taller:

 ¿Qué es lo que necesitas tener en mente antes de empezar a escribir?

Seguramente lleves meses e incluso años con esa historia en tu cabeza, sintiendo que se te ha ocurrido una idea BUENÍSIMA que va a gustar a todo el mundo. Y a pesar de que no sabes cómo desarrollarla, no dejas de tener un pálpito con semejante inspiración: la historia que se te ha ocurrido es una cosa asombrosa que va a dejar con la boca abierta a propios y extraños. Incluso quizás hagan una peli de tu novela. Poco a poco, empiezas a venirte arriba. Empiezas a matizarla en tu cabeza, a darle forma, incluso un día como otro cualquiera, te decides a hablar de ella. Entonces va tu mejor amigo y dice: "Anda, como en la película de..." Y tú, con cara de búho: "¿Cuál?" Y el sabiondo de tu amigo que ya nunca más será tu mejor amigo: "Sí, hombre, sí, esa peli en la que sucede justo eso que me estás contando. ¿Cómo se llamaba...?" Y se queda pensando una hora el título de la película que te robó la gloria y el éxito antes incluso de que nacieras. Sí, la vida es cruel.

Pero no tiremos la toalla. Esta es solo la primera crisis de las cien mil que vas a vivir hasta ver tu novela publicada. El camino es largo y de lo más entretenido, te aseguro que da para otra novela en sí misma...

Bien, superada esta primera crisis, más que nada porque la vocación te arrastra sin contemplaciones ante el ordenador, decides retomar muy en serio lo de empezar a escribir. Así que aquí tenemos un boceto general de una premisa dramática en esta primera etapa: "Me gustaría escribir una historia de terror que gira alrededor de una granja abandonada." Vale, a partir de ahora empezarás a situar la granja en un lugar específico: ¿Un pueblo? ¿Las afueras de una ciudad? ¿Un campo en medio de la nada? Quizás un campo en medio de la nada, pero cerca de una carretera. ¿Quiénes van a ser los protagonistas? ¿Y el villano? ¿Se trata de una historia de género sobrenatural o por el contrario está enfocada en un asesino de carne y hueso? ¿Cómo llegan los protagonistas a la granja? ¿Quizás por la carretera? Iban conduciendo y tienen una avería en el coche, es una noche de tormenta y deciden refugiarse en la granja abandonada. Pobrecitos.¿Cómo es la relación entre estos personajes protagonistas? ¿Cuántos son? ¿Son un grupo de amigos? ¿Son una familia con niños? ¿Son una pareja de enamorados? O tal vez una pareja al borde del divorcio y la experiencia que van a vivir en la granja va a despertar sentimientos que creían completamente acabados.

No importa no tenerlo del todo claro. Lo que importa es que ya tienes el boceto de tu historia. Has de saber cómo empieza y cómo va a terminar, quiénes son los personajes protagonistas y quiénes los villanos.

Llegados a este punto puedes volver a sentirte ligeramente abatido. Hay miles de historias, tanto en la literatura como en el cine, que comienzan con la misma premisa. Quizás no hablen de una granja, a lo mejor contextualizan a sus inocentes protagonistas en mansiones misteriosas o edificios derruidos. De igual modo, no puedes dejar de sentir que tu "genial idea" ya ha sido contada unas cuantas veces y que, por lo tanto, carece de originalidad. 

Si este es tu caso, déjame decirte algo: NO PASA NADA. 

¿Por qué? Pues porque todo ha sido ya contado miles de millones de veces. Cuanto más leas, cuanto más cine consumas y cuantas más series veas, más descubrirás que el arte de contar historias se retroalimenta de un campo a otro, reduciendo la posibilidad de crear algo nuevo y completamente original a una estadísitica lamentable. Sin embargo, todos los años surgen novelas, películas y series maravillosas que nos marcan a golpe de personaje y de giro dramático, que nos quitan el aliento y nos hacen soñar despiertos. Esto sucede porque en realidad, no importa lo que se cuenta. Importa CÓMO se cuenta. Cuando los personajes son profundos, cercanos, están llenos de contradicciones y rebosan humanidad y vida, el QUÉ de la historia deja de convertirse en el principal interés en detrimento de la conexión que sentimos con ellos. Cuando los giros dramáticos, las sorpresas al final de cada acto, los desafíos y las amenazas se plantean con la suficiente verosimilitud como para cautivar al lector o al espectador, la trama se renueva a sí misma  dentro de su arquetipo miles de veces trabajado con anterioridad. Por lo tanto, olvídate de las limitaciones del QUÉ y céntrate en el CÓMO. ¿Cómo vas a contar tu historia? ¿De qué forma vas a plantearla? ¿De qué forma se va a desarrollar? ¿Qué características van a tener los personajes? En el CÓMO existe un horizonte de INFINITAS POSIBILIDADES. Nadie ha vivido las mismas experiencias que tú, ni ha conocido a las mismas personas en el mismo contexto que el tuyo. Como persona única que eres en el mundo, puedes encontrar un cómo contar tu historia de un modo que a nadie se le haya ocurrido jamás. 

Y a partir de aquí:

¿Cómo se matiza la historia? Aquí entra en juego la parte que - a mi juicio - es la más bonita de la creación de una novela: EL PROCESO CREATIVO.

Olvidaros de coger una hoja en blanco y rellenar todos los vacíos de la historia uno por uno de forma racional. La creatividad forma parte del mundo de la intuición, de los sentimientos y de las emociones. El proceso creativo funciona 24 horas al día de forma inconsciente. Tanto cuando estamos despiertos como cuando dormimos. Así que a partir de hoy, súbete a tu nube, da igual si vas caminando por la calle, estás en el gimnasio, haciendo la colada o preparándote la cena. Mantén activa tu imaginación de forma constante, vive inmerso en tu historia y empezarás a ver cosas que te inspiran y te ayudan a ir rellenando esos huecos de forma espontánea. Una canción en la radio, la música de una película, un paisaje bonito, una persona con la que te cruzas por la calle, un sueño que has tenido esa noche mientras dormías... usa todo lo que te inspire y vive inmerso en ello, dale vueltas, cuécelo mentalmente, juega con ello... cuánto más lo vivas por dentro más rápido irás matizando esos espacios en blanco que necesitas cubrir para poder empezar a escribir.

No hace falta que te diga que el resto del mundo te mirará con extrañeza y dirán que eres una persona empanada y que vives en babia. Bien por ti. Significa que estarás trabajando duro. =)

Son muchos los maestros de talleres de escritura que, llegados a esta etapa, aconsejan apuntar todo lo que se te ocurra en una pequeña agenda que debes llevar a todas partes, además de sugerir que organices a tus personajes en fichas donde debes ser preciso con respecto a los rasgos físicos y psicológicos de cada uno. 

Permíteme una pregunta: ¿necesitas apuntar en una hoja lo que has vivido a lo largo del día para que no se te olvide? Llegas a casa y tu pareja te pregunta: "¿Qué tal el día, cariño?" Y vas tú y sacas una libretita de tu bolso -una que has comprado explícitamente para eso y le sueltas: "punto número 1. El vecino se cruzó conmigo en el ascensor y me dijo que se le ha perdido el perro, que si lo he visto. Punto número 2: Ha llovido y el autobús me ha salpicado agua de un charco apestoso cuando lo esperaba en la parada. Punto número 3: Mi jefe es imbécil perdido porque..." ¡Claro que no! Le cuentas todo eso y más, y con todo lujo de detalles, sin tener que leerlo en una dichosa libretita porque cada uno de esos acontecimientos ha producido un impacto emocional en ti. Los has interiorizado como parte de tus vivencias. 

Eso es exactamente lo que debes hacer con cada idea que se te ocurra para tu novela. Interiorízala y vive su impacto emocional. Si no sientes cada acontecimiento en primera persona de forma directa y personal, no podrás transmitir al lector cómo siente y se emociona cada personaje.

Lo mismo podemos decir con la organización y el diseño esquematizado de cada personaje: ¿necesitas una libretita donde apuntar los rasgos físicos y psicológicos de tus hijos? Porque, déjame decirte algo: tus personajes son tus hijos. Tú los vas a traer al mundo, los vas a dar vida. No necesitas apuntar por escrito cómo son tus hijos reales porque los ves todos los días, cierras los ojos y los visualizas con absoluta claridad: sus ojos, su forma y color del pelo, el modo en el que ríen, gritan, lloran, sueñan y sufren. Los conoces como a la palma de tu mano, has ido viendo cómo cada uno construía su personalidad con el paso de los años, según han ido creciendo. Una personalidad única e irrepetible, tanto para bien como para mal. Esa misma visión de tus hijos reales debes aplicarla a tus personajes. (Si no tienes hijos, puedes aplicar la comparación a tus padres, hermanos, amigos, pareja...).

No hace falta que tengas a los personajes completamente desarrollados antes de empezar a escribir, el transcurso de la novela los va a ir matizando uno a uno con mucha claridad, pero sí que es necesario que tengas al menos un 50% pensado de cada uno y que entre ellos sean lo más diferentes posibles, para que haya contraste y no parezcan copias planas unos de otros.

EN RESUMEN:

¿QUÉ ES NECESARIO TENER CLARO ANTES DE EMPEZAR A ESCRIBIR?

1. DÓNDE ESTÁ SITUADA LA HISTORIA

2. CÓMO EMPIEZA (comienzo del primer acto)

3. CÓMO TERMINA (final del tercer acto)

4. PERSONAJES PROTAGONISTAS Y VILLANOS (AL MENOS EL 50% DE LA PERSONALIDAD DE CADA UNO)

MATIZANDO LA HISTORIA:

Busca inspiración escuchando música, viajando, viendo películas, leyendo otros libros, observa a la gente de tu alrededor, a actores, músicos, artistas famosos, apunta tus sueños nocturnos...

Y no intentes construir la identidad de cada personaje al 100% antes de empezar a escribir. El desarrollo de la historia va a ser de gran ayuda para terminar de definir su psique, y además, estarías cerrando puertas a la improvisación, un elemento fundamental para aportar frescura a la historia y del que hablaré más adelante.  

 

 

 

 

 

 

¿Narrador intradiegético o extradiegético? ¡Tú eliges!

A la hora de escribir vuestra novela, tendréis que plantearos desde qué punto de vista queréis contarla.

El mundo ficticio de vuestra novela en el que conviven vuestros personajes se llama UNIVERSO DIEGÉTICO.

Volvamos al ejemplo de la novela de terror sobre una granja abandonada cerca de una carretera solitaria. Bien, ese mundo es el universo diegético de tu novela. Y tus personajes viven ahí. Ahora bien, ¿desde qué punto de vista vas a contar la historia? ¿Desde el punto de vista personal de tu protagonista? En este caso estaríamos hablando de un NARRADOR INTRADIEGÉTICO, es decir, el narrador de los acontecimientos vive dentro del universo diegético. Para ello utilizaremos la primera persona del singular. Pongamos como narrador intradiegético al joven protagonista de "Grandes Esperanzas", de Charles Dickens:

"Y cuando observé la belleza que me rodeaba, pensé en cómo se había transformado y crecido y en cómo se habían ido formando las florecillas silvestres, y cobrando fuerza los trinos de los pájaros, día y noche sin cesar, bajo el sol y las estrellas, mientras yo, pobre de mí, estaba tendido, ardiendo y agitándome en mi cama. El mero recuerdo de haber estado en el lecho, presa de la fiebre y de la inquietud, pareció poner fin a mi paz, pero cuando oí las campanas del domingo,  y contemplé un rato más la belleza que se extendía a mi alrededor, comprendí que todavía no estaba ni la mitad de agradecido que debía estar, que todavía me encontraba demasiado débil para tan siquiera estarlo, y apoyé la cabeza en el hombro de Joe, como había hecho tanto tiempo atrás cuando él me llevaba a la feria o a donde fuese y todo aquello era demasiado para mis jóvenes sentidos."

Como podéis ver, el narrador intradiegético nos cuenta la historia EN PRIMERA PERSONA y se encuentra limitado por su cerrada percepción del mundo y su experiencia personal. Pero debido a esa intimidad que provoca la primera persona del singular, nos resultará mucho más fácil como escritores lograr la complicidad deseada entre personaje y lector.

Por el contrario, el narrador extradiegético es aquel que se sitúa al margen de la historia, manteniéndose en un privilegiado puesto de observación que le permite conocer los corazones de todos sus personajes, además de todas las acciones que se suceden al mismo tiempo y en lugares diferentes. El narrador extradiegético nos cuenta la historia en TERCERA PERSONA.

Cuando un escritor toma como punto de vista la narración extradiegética, está abriendo un sinfín de posibilidades a la hora de describir un pasaje desde perspectivas diferentes. Sin embargo, tendrá que esforzarse más a la hora de transmitir los sentimientos y las emociones de los personajes. Sirva de ejemplo “Suite francesa”, de Irene Nemirovsky:

"¡Nos van a bombardear!-se dijo, y empezó a temblar tan espasmódicamente que pensó-: Estoy enfermo, tengo fiebre." ¿Miedo? ¿Gabriel Corte? ¡No, él no podía tener miedo! ¡Por favor! Sonrió con desdén y piedad, como si respondiera a un interlocutor invisible. Por supuesto que no tenía miedo; pero, al asomarse por segunda vez, había visto aquel cielo negro, del que, encualquier momento, podían caer el fuego y la muerte, y había vuelto a invadirlo aquella espantosa sensación: primero, el temblor en los huesos, y luego la debilidad, las naúseas, la crispación de las entrañas que precedía al desvanecimiento. Miedo o no, qué importaba. Ahora huía seguido de Florence y la doncella.

Por lo tanto, ventajas y desventajas del narrador intradiegético y extradiegético:

NARRADOR INTRADIEGÉTICO

-Narra la historia en 1ª persona.

-Ventajas: mantiene mayor complicidad entre el narrador y el lector. Suena más cercano y tangible.

-Desventajas: Impide la narración de diferentes acciones al mismo tiempo y está limitado por la percepción de un único personaje.

 

NARRADOR EXTRADIEGÉTICO:

-Narra la historia en 3ª persona.

-Ventajas: Es omnipresente y omnisciente, de modo que puede narrar diversas acciones que suceden a la vez en distintos sitios y puede expresar los sentimientos y los pensamientos de cualquier personaje.

-Desventajas: Si no se trabajan con esmero los sentimientos y las reacciones de cada personaje, puede resultar frío y alejado de la complicidad del lector.

Es importantísimo que tengáis muy claro qué tipo de narrador vais a escoger antes de empezar vuestra novela, pues una vez os hayáis comprometido con ese estilo, ya no podréis cambiarlo. Si lo hiciérais, romperíais la coherencia narrativa de vuestra historia.

Recuerdo que antes de conseguir el manuscrito definitivo de "Todas las canciones de rock", tuve varios pequeños intentos en los que utilizaba el narrador intradiegético, de tal modo que todo se veía desde la perspectiva de Cristina, la protagonista de la novela. Al final me di cuenta de que alternar los puntos de vista me permitía una mayor libertad narrativa y hacía la historia mucho más entretenida. De modo que mi consejo es que empecéis a practicar en un borrador tanto la perspectiva del narrador extradiegético como la del intradiegético. Así podréis saber cual es la que mejor funciona para vuestra novela.

 

 

 

Trabajar la improvisación

Ya hemos visto en el post anterior que no hace falta saber cada cosa que va a pasar en nuestra novela antes de empezar a escribir. Y el motivo es muy sencillo: HAY QUE DEJAR ESPACIO A LA IMPROVISACIÓN.

Evidentemente, es necesario tener ciertas cosas definidas antes de escribir, pero no es conveniente tener cada paso que van a dar los personajes y cada frase que van a decir. La improvisación os puede ayudar muchísimo a conseguir ciertos elementos como:

1. FRESCURA, ESPONTANEIDAD, NATURALIDAD: (Estos 3 rasgos son especialmente recomendables para conseguir realismo en los personajes y para situaciones de humor). Dejad que vuestros personajes fluyan. Dentro de las acciones importantes por las que deben pasar, hay un espacio enorme para trabajar improvisaciones de conversaciones y situaciones variadas. En muchas ocasiones, la improvisación os va a ayudar en el desarrollo de las conversaciones entre personajes, pero también en las acciones de los mismos (aquí entra en juego el desarrollo del otro 50% de cada personaje). A veces, los mejores matices psicológicos, los mejores pasajes y las mejores conversaciones entre personajes surjen de la improvisación. Es necesario tener bien estructurado el esqueleto de la historia para evitar que comience a naufragar de un lado a otro mientras la escribes, pero permite que la magia haga su parte, déjate sorprender por tus personajes, ellos forman parte de tu subconsciente y tienen mucho más que decir que tu mente consciente, así que tómalos de la mano y déjate llevar.

2. RELLENAR LAGUNAS: Otra cosa que os va a aportar la improvisación es la invención de nuevas situaciones que van a serviros para rellenar los espacios vacíos entre los puntos que ya teníais pensados. Imaginemos que en vuestro primer acto tenéis muy claro que deben pasar tres cosas: Las llamaremos ACCIÓN A, ACCIÓN B Y ACCIÓN C. Entre medias se os presenta un mundo de infinitas variables. Utilizad la improvisación, es fácil ser espontáneo sin fracasar cuando tienes muy claro desde qué punto empezar y en cual terminar.

3. RESOLVER BLOQUEOS: A veces se os pueden presentar ciertos bloqueos que os parecen insalvables. Descubriréis asombrados que solo sois capaces de resolverlos escribiendo sobre la marcha, pues es en el proceso de escritura cuando toda vuestra creatividad está rindiendo al máximo potencial. Mientras esto sucede, haced caso a vuestra intuición. ¿Cómo os estáis sintiendo mientras lo escribís? Si hay algo en ti que te hace sentir mal, incómodo o disgustado, frena en seco y deshaz el camino hasta llegar a un punto previo donde todo marchaba bien, porque esa sensación te está indicando que la historia se te está yendo de las manos. Si por el contrario te gusta lo que está surgiendo y lo ves 100% integrado en el esqueleto de tu historia, entonces esa improvisación está funcionando. ¡Explótala todo lo que quieras y disfrútala al máximo!

Hay personas que me dicen que ellas son de diseñar cada paso de su historia antes de empezar a escribir. Pero sinceramente, no conozco a ninguna de ellas que haya terminado su novela, en realidad apenas la han comenzado, porque en definitiva, el exceso de método termina revelándose como miedo a empezar a escribir.  Mientras os excusáis ante vosotros mismos, una parte de vuestra cabecita evitará continuamente el momento de empezar la primera página. Una parte de vuestra mente os dirá que aún no tenéis la historia lo suficientemente elaborada, que no tenéis aún la suficiente formación técnica o que aún no habéis investigado lo suficiente sobre el tema del que trata vuestra novela, y que por tanto no debéis empezar. Esa parte vuestra os dirá que vais a fracasar, que vais a hacerlo mal y que el trabajo que os espera es inmenso y agotador. No la hagáis caso. No la escuchéis. Se trata de vuestra mente intentando manteneros en vuestra zona de confort para evitar la incorporación de una nueva rutina. La mente es perezosa por naturaleza, mantenedla a raya y lanzaros de cabeza y sin miedo. Todo va a salir bien. Hay una tecla en el ordenador que sirve para borrar, lo peor que puede pasaros es que tengáis que utilizarla. ¿No es tan grave verdad? =)

Y recordad una cosa importantísima: a escribir se aprende escribiendo. No tengáis miedo a escribir mal, cada día que dedicáis a escribir sois mejores escritores que el día anterior.

 

 

Cómo esquematizar tu novela: la historia en 3 actos

Desde Aristóteles, son muchos los analistas y estudiosos de la escritura de ficción que han contribuido a estudiar la estructura de novelas y películas. Desde mi punto de vista, Linda Seger es una de las personas que mejor ha sabido analizar esta estructura. Linda Seger es una analista profesional de guiones de cine en Hollywood, cuyo esquema narrativo se divide en los 3 actos clásicos:

PRESENTACIÓN, NUDO Y DESENLACE.

Seger entiende que el primer acto, o sea la PRESENTACIÓN, comienza con un estadio inalterado del universo del protagonista. Esta estabilidad se va a romper en un nudo de acción llamado “Detonante” y a partir de este momento el protagonista de la historia comienza su primer contacto con la aventura que está destinado a vivir a lo largo de la historia. Su introducción en esta aventura sucede de forma definitiva al final del primer acto, en lo que Syd Field llama: “Primer punto de giro”.

A partir de este primer punto de giro entramos de lleno en el SEGUNDO ACTO, EL NUDO. El protagonista se adentra en ese mundo desconocido que le hará vivir un aprendizaje interior a través de luchas, desafíos, amigos y enemigos, hasta llegar al “Segundo punto de giro” en el final del segundo acto. Este punto de giro servirá para elevar las expectativas en la historia, el ritmo está condensado en un nudo de tensión destinado a precipitarse a una velocidad muy rápida en EL TERCER ACTO, EL DESENLACE, hasta llegar al “Clímax” de la historia, el momento más emocionante de toda la novela, donde el protagonista vive su prueba de fuego y tendrá que demostrar todo cuanto ha aprendido hasta llegar a ese punto. Tras el clímax se producirá una bajada vertical de tensión, el mundo recupera su equilibrio, aunque nada volverá a ser lo mismo.

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Bien, antes de pasar a hacer un análisis pormenorizado de cada uno de los actos y sus unidades de acción, es conveniente contrastar este paradigma con otra forma de presentar las historias de ficción.

Hablemos, por tanto, de Christopher Vogler, un alto ejecutivo de Hollywood que escribió una guía imprescindible para todo el que quiera dedicarse a escribir. Este libro se llama “El viaje del escritor” y en él ofrece una explicación de los pasos que ha de vivir el protagonista de una historia de ficción, ya sea drama, comedia, romance, fantasía, terror o cualquier otro género.

Según Vogler, las historias también se dividen en los 3 actos clásicos. La forja del héroe (las vivencias del protagonista) seguirá una serie de pasos clásicos que pueden extrapolarse a todas las historias.

Los pasos del primer acto son:

  1. Presentación del Mundo Ordinario

  2. Llamada a la Aventura

  3. Rechazo de la llamada.

  4. Encuentro con el mentor.

 

Los pasos del segundo acto:

  1. Cruce del primer umbral: Entrada en el Mundo Especial

  2. Pruebas, aliados y enemigos.

  3. Cruce del Segundo Umbral: Gruta Abismal.

  4. Prueba Suprema.

  5. Recompensa.

Los pasos del tercer acto:

  1. Cruce del Tercer Umbral: Camino de vuelta

  2. Cruce del Cuarto Umbral: Resurrección

  3. Regreso con el elixir.

Estos pasos no han de ser tomados necesariamente de manera literal. En la mayoría de las historias se aplica de modo simbólico. Por ejemplo, la entrada de vuestro protagonista en el mundo especial no tiene por qué ser literalmente una entrada en un mundo completamente diferente al que está acostumbrado. El personaje puede seguir viviendo en el mismo lugar, ocupando el mismo espacio en el mundo y sin embargo, la presentación de nuevos desafíos, los obstáculos y las amenazas que va a comenzar a sufrir representan esa entrada en un mundo completamente desconocido que va a alterar su tranquila existencia. En una novela romántica, esta entrada en el mundo especial puede ser perfectamente el momento en el que el personaje protagonista se enamora perdidamente de otra persona y decide conquistarla a toda costa.

En una novela policiaca, la entrada en el mundo especial puede ser el comienzo de una investigación de una serie de asesinatos que va a colocar al protagonista tras la pista de un sádico asesino.

En una novela dramática, la entrada en el mundo especial puede producirse al tener notificación de una enfermedad mortal, y el modo en el que ahora el protagonista va a tratar de luchar por salvar su vida.

Lo mismo sucederá con la Gruta Abismal, la Resurrección y todos los pasos del paradigma. No necesariamente tendremos que colocar a nuestros protagonistas en una gruta oscura y sin salida, ni deberemos matarlos en el clímax y luego resucitarlos, a veces estas vivencias son experiencias interiores de aprendizaje, donde la psique del personaje va a experimentar todas estas pruebas en clave metafórica.

En los siguientes posts analizaremos detenidamente las unidades de acción de Linda Seger (detonante, puntos de giro y clímax) y los pasos de Christopher Vogler, y veremos cómo estos dos paradigmas encajan perfectamente el uno en el otro.

Entre tanto, os recomiendo la compra de "El viaje del escritor", el cual va a convertirse en vuestro mejor amigo. Podéis encontrarlo en La Casa del Libro, FNAC, El Corte Inglés, Amazo y cualquier librería especializada en guion o escritura creativa. 

 

 

 

Desarrollando el primer acto. Parte 1

"Todo principio es, en rigor, un tiempo delicado"  (Christopher Vogler)

 

El comienzo de vuestra novela es como una carta de presentación: en esa apertura debemos situar al personaje protagonista en su mundo ordinario, el que precede al comienzo de la aventura, pero también tendremos que colocar de manera estratégica ciertas pinceladas que deben hacer referencia a la gran aventura que va a sucederle al personaje. Podemos hacer este adelanto utilizando símbolos, objetos o personajes que representen el mundo fantástico, anticipaciones en forma de prólogo o flashforwards (elemento muy utilizado en guiones de cine que anticipa al comienzo de la historia el modo en el que va a terminar la misma, a través de una escena o secuencia que resulta enigmática para el espectador o el lector). Por ejemplo, en "Un mundo perfecto", de Clint Eastwood, la película hace una apertura con una escena que muestra un lugar aparentemente bello e idílico. Al final del metraje descubrimos que se trata del paraje en el que se desarrolla la última escena de la película. Esto es un flashforward. En ocasiones, el flashforward no refleja la escena final, sino un punto en el futuro cargado de tensión, de tal modo que la atención del espectador se mantiene en alerta desde el comienzo: "¿Cómo va a  llegar el personaje protagonista a esa situación? Y, sobre todo, ¿cómo va a lograr salir de ahí?".

Desde la apertura de la novela debemos plasmar con la mayor honestidad posible cuál es el género y el tono de la historia. No puede existir a nivel dramático mayor metedura de pata que la de crear expectativas equivocadas porque, por muy entretenida que resulte la novela, el lector no podrá dejar de sentirse engañado. Por suerte, podremos contar con el respaldo de la sinopsis para reforzar el tema elegido, pero las primeras páginas deben reflejar el espíritu de la historia con la mayor precisión posible. Por ejemplo, en "Las aventuras de Tom Sawyer", Mark Twain comienza situando a su joven protagonista bajo busca y captura de su tía Polly. El muchacho logra escapar a tiempo de evitar una buena "tunda de palos". En apenas cinco páginas el lector consigue vislumbrar con claridad meridiana el tema de la novela que tiene en las manos: infancia, rebeldía, libertad, inocencia, aventuras, amistad  y, sobre todo, la nostalgia de sentirnos adultos y poder disfrutar de todo esto solo en retrospectiva.

En palabras de Christopher Vogler, "el mundo ordinario puede parecer anodino y tranquilo, pero normalmente, en él ya podemos encontrar las simientes de la emoción y el desafío. Los problemas y los conflictos que acosan al héroe aparecen ya planteados en el mundo ordinario, donde solo esperan ser activados."

Para remarcar esta diferencia entre el Mundo Ordinario y el Mundo Fantástico, será necesario jugar a los contrastes. Cuantas más diferencias existan entre ambos mundos, mayor será el impacto de la aventura para el protagonista y, por ende, también para el lector o el espectador. Sin embargo, las pinceladas marcadas en el Mundo Ordinario acerca de la aventura, servirán para transmitir la idea de que esa monotonía en la que vive el personaje está a punto de romperse. En ocasiones será el propio protagonista quien tome la decisión de vivir un cambio, pero la mayoría de las veces le será impuesto de forma fortuita. Este nudo de acción es lo que Linda Seger llama DETONANTE y Christopher Vogler, LLAMADA DE LA AVENTURA. Puede tratarse de la aparición en escena de una persona, de una amenaza exterior, de una obligación impuesta desde fuera, de una tragedia inesperada...En cualquier caso, la vida del protagonista sufre un revés, un terremoto emocional que le fuerza a tomar decisiones completamente nuevas y que pueden poner en riesgo incluso su propia vida. Por ejemplo, en la aclamada serie televisiva "Breaking Bad", Walter White, un honrado profesor de química en un instituto, descubre que tiene cáncer en estado avanzado y que necesita una cantidad inmensa de dinero para costear la operación y el tratamiento. Esta noticia es el detonante o su llamada de la aventura: a partir de ese día decide aliarse con un ex-alumno para convertirse en productores y traficantes de droga. 

La llamada el hobbit
 

Pero esta llamada de la aventura no tiene por qué ser escuchada desde el principio. El protagonista puede mostrar  rechazo a la llamada. ¿Y por qué no? A fin de cuentas, y por muy tedioso que le resulte, el mundo ordinario forma parte de su zona de confort, mientras que la aventura que se le presenta de forma inesperada está sembrada de desafíos y amenazas. En estos casos, es el miedo a lo desconocido lo que va a paralizar al protagonista. Será necesario un empujón externo para que se decida a adentrarse en ese mundo nuevo y extraño. Este empujón puede venir en forma de amenaza a su propia vida o a la de sus seres queridos, pero también en forma de mentor (4º paso en el paradigma de Vogler: APARICIÓN DEL SABIO ANCIANO).

En el siguiente post, veremos la importancia que ha tenido siempre este personaje en todas las historias, desde los cuentos clásicos populares hasta las películas más modernas, y cómo este arquetipo tiene en el mago Merlín a su máximo representante.

 

 

 

Desarrollando el primer acto: Parte 2

¿Quién es el Sabio Anciano?

Fue Carl Jung quien descubrió este arquetipo y lo expuso en su libro: "Los arquetipos y el inconsciente colectivo". Se trata, ni más ni menos, que de ese arquetipo que representa la experiencia, el conocimiento y la sabiduría. El Sabio Anciano es el encargado de formar, orientar y guiar al personaje protagonista en su forja heroica, de manera que esté preparado, ya sea física o psicológicamente, para afrontar las duras pruebas que le aguardan en el Mundo Especial y salir vencedor de ellas. 

El Mago Merlín ha sido considerado como el icono más representativo de este arquetipo, quizás porque los primeros escritos acerca de él se remontan al siglo X. El personaje real en el que está inspirada la figura del mago se llamaba Myrddin, y fue un adivino galés que vivió varios siglos atrás, gozando de gran renombre entre los galos debido a su capacidad para vaticinar profecías como la victoria celta sobre los sajones en ese mismo siglo. Fue Geoffrey de Monmouth, un clérigo e historiador del s.XII, quien descubrió los escritos acerca de Myrddin y decidió utilizarlo para rellenar lagunas históricas en la época del reinado del Rey Arturo en Camelot. Así nacía el mito de este famoso arquetipo.

Esto no significa que los Sabios Ancianos deban ser siempre personajes de edad avanzada relacionados con el mundo de lo sobrenatural. Médicos, profesores, padres y abuelos... cualquiera que se encargue de guiar y enseñar al protagonista en su misión puede ocupar este rol. Por ejemplo, en "El club de los poetas muertos", el profesor Keating (interpretado por Robbie Williams), es el encargado de representar al Sabio Anciano en el estricto colegio privado de Nueva Inglaterra donde se desarrolla la historia. Sus enseñanzas llevarán a los alumnos a encontrar el verdadero sentido de la libertad y la importancia de vivir una vida consciente.

En "El Imperio contraataca", Luke encuentra a su mentor en un anciano jedi llamado Yoda, quien, en un principio, se resiste a instruirle porque no le encuentra preparado. Aunque no es muy común, pues la mayoría de las veces los mentores están impacientes por ver avanzar a su pupilo, puede suceder, como en este caso, que el Sabio Anciano rehúse ocuparse del aprendizaje. Otro ejemplo de este tipo lo encontramos en "Million Dollar Baby", donde el viejo entrenador de boxeo interpretado por Clint Eastwood se niega rotundamente a entrenar a Maggie Fitzgerald (Hilary Swank) por tratarse de una chica y ser demasiado mayor. En estos casos serán los pupilos quienes, con su perseverancia y tesón, logren derribar las barreras de los mentores y hacerse con sus enseñanzas. 

Puede suceder también que el mentor se sienta herido por una experiencia del pasado que no ha logrado superar. En estos casos, puede sentir la oportunidad de redimirse y sanar a través de la relación con su nuevo pupilo. Esto es lo que sucede en "El Cliente", la famosa novela de John Grisham, donde una abogada alcohólica y rechazada por sus hijos se vuelca en la protección de un testigo de once años amenazado por la mafia. Ante situaciones así es muy fácil que la relación maestro-discípulo se convierta, de manera simbólica, en padre/madre - hijo. 

Sin embargo, estos mentores no tienen por qué ser siempre mucho mayores que el protagonista. En la famosa saga literaria "Cazadores de sombras", de Cassandra Clare, Clary es una adolescente de apenas quince años que descubre pertenecer a una raza de ángeles enviados a la Tierra para proteger a la humanidad de los demonios del inframundo. En semejante situación, es Jace Lightwood, un cazador de sombras de diecisiete años, quien asume el rol de mentor y comienza a instruirla y guiarla en los misterios de ese Mundo Especial. En este tipo de casos, la relación maestro - discípulo se amplía a una relación de amor romántico.

Las situaciones, así como la profesión y la edad del mentor pueden cambiar en miles de diferentes posibilidades, pero este arquetipo siempre se caracterizará por un elevado nivel de ética y de integridad a costa incluso de su propia vida, lo cual servirá de ejemplo para el discípulo cuando llegue el momento de verse solo ante el peligro.

En ocasiones veremos como el protagonista se mantiene dudoso entre las enseñanzas morales del Sabio Anciano y las amorales de un personaje que encarna justo al arquetipo contrario: El antimentor. El antimentor se encarga de embaucar al joven inexperto con enseñanzas atractivas pero perjudiciales, para sus propios fines egoístas. Un buen ejemplo de ello lo encontramos en "El imperio del sol", de Steven Spielberg, donde un muchacho de trece años se debate entre la conducta ética y recta del doctor Rawlings, y la actitud interesada y egoísta de Basie, un norteamericano que ha aprendido a sobrevivir a base de trapicheos. Será el joven discípulo quien descubra por sí mismo qué estilo de conducta y qué forma de entender la vida son mejores para él.

En algunas historias se ha llegado a omitir la presencia del Sabio Anciano, quizás para dar una nueva vuelta de originalidad a la trama. Sin embargo, es un personaje trascendente para que el autor pueda reflejar ese aprendizaje vital del protagonista y no solo eso, sino también su propio punto de vista acerca del mundo y de la vida.

 En ocasiones, el mentor acompañará a su discípulo hasta el Umbral del Mundo Especial (primer punto de giro), otras veces permanecerá con él a lo largo del segundo acto. Pero tarde o temprano, será necesario que esta figura desaparezca para que el héroe pueda madurar y afrontar las pruebas por sí mismo.

 

 

 

 

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